Aunque existen diferentes tipos de presostatos, su función principal es proteger equipos, automatizar procesos y controlar el funcionamiento de bombas, compresores o circuitos hidráulicos según el nivel de presión del fluido.
¿Cuántos tipos de presostatos existen?
Los presostatos se diferencian según su tecnología, precisión y aplicación industrial:
Presostatos mecánicos
Los presostatos mecánicos funcionan mediante el desplazamiento físico de un elemento sensible que activa un microinterruptor. No requieren circuitos electrónicos complejos y destacan por su robustez.
Principales tipos:
- De diafragma o membrana: adecuados para presiones bajas o medias y para fluidos corrosivos o viscosos.
- De pistón: recomendados para sistemas con altas presiones, vibraciones o impactos.
- De tubo Bourdon: ofrecen gran precisión y trabajan bien en amplios rangos de presión.
- De fuelle: destacan por su alta sensibilidad en aplicaciones de baja presión.
Presostatos electrónicos o digitales
Los presostatos electrónicos utilizan sensores de presión y componentes digitales para ofrecer una medición más precisa y estable. Incorporan display, programación avanzada y salida de señales para automatización industrial.
En la industria actual, estos equipos facilitan la monitorización en tiempo real y la integración con PLC o sistemas SCADA. Aquí se destaca el presostato con membrana aflorante y display TAD-200 y el TAD-200P, especialmente diseñados para trabajar con fluidos viscosos o pastosos en procesos severos.
Presostatos diferenciales
Los presostatos diferenciales miden la presión entre dos puntos independientes del sistema. Se utilizan para detectar pérdidas de carga, filtros obstruidos o diferencias de presión en compresores.
Son habituales en climatización, ventilación industrial y control de aceite. En entornos industriales agresivos o aplicaciones donde no se requiere visualización en pantalla, el Presostato Digital Ciego TADS-60-EXD con membrana cerámica proporciona alta durabilidad y fiabilidad.
Presostatos de vacío
Estos equipos controlan presiones negativas o inferiores a la presión atmosférica. Son comunes en sistemas de aspiración, bombas de succión y maquinaria de envasado industrial.
¿Qué es un presostato de alta y baja presión?
En el sector industrial, ir más allá de saber que es un presostato es muy importante para evitar fallos graves en bombas y compresores:
Presostato de alta presión
El presostato de alta presión actúa como elemento de seguridad. Cuando la presión supera el límite configurado, detiene automáticamente el sistema para evitar sobrepresiones o daños en tuberías y equipos. En muchas aplicaciones incorpora rearme manual.
Presostato de baja presión
El presostato de baja presión controla el funcionamiento habitual del sistema. Protege bombas y compresores evitando que trabajen en vacío o sin suficiente fluido disponible.
Presostatos combinados
Los presostatos combinados integran funciones de alta y baja presión en un solo cuerpo. Esto simplifica la instalación, reduce costes y mejora el control del sistema.
¿Cómo saber qué presostato es necesario?
Factores técnicos a tener en cuenta
Antes de seleccionar un presostato conviene analizar varios aspectos técnicos:
- Rango de presión y ajustes: el punto de actuación debe encontrarse dentro del rango operativo real.
- Compatibilidad del fluido: los materiales deben resistir productos corrosivos, sanitarios o abrasivos.
- Banda muerta o histéresis: evita arranques y paradas continuas que reducen la vida útil de bombas y motores.
- Entorno de trabajo: temperatura, vibraciones, atmósferas ATEX o necesidad de conexión a PLC mediante señal 4..20 mA.
Seleccionar correctamente entre los distintos tipos de presostatos mejora la seguridad, optimiza el control de presión y reduce averías en cualquier instalación industrial. La elección siempre debe basarse en la aplicación, el tipo de fluido y las condiciones reales de trabajo.

